Hace 3 meses decidi además de forma muy rápida, inscribirme en un Fp de Comunicación Digital – Ecommerce, digo rapida porque me reuni con un tutor me explico la modalidad de estudio, el plan académico y sin pensarlo mucho me inscribi, lo unico que tenia claro ademas de que iba a estudiar lo que realmente me apasiona es que necesitaba mi titulación para poder despegar. (Lo menciono así, porque he realizado entrevistas en las que como no tenía un papelito homologado sobre mis conocimientos, me cerraron puertas, triste quizás, pero es así)

Bueno a qué viene que os cuente todo esto, yo llevaba tiempo queriendo hacerlo pero por falta de dedicación y también por trabajo no me decidía a inscribirme y poneme en ello. Pero es que una vez que tomé esa decisión poco a poco se me presentaron situaciones que me llevaron a tomar otras mucho más difíciles, como dejar mi puesto de trabajo. Y no es que no sea compatible trabajo – estudio (de hecho me saqué mi primer FP así) pero el nivel de responsabilidad que ejercía en mi trabajo llego a ser muy grande que gestionar todo de forma correcta sin perturbar mi bienestar personal estaba siendo muy difícil.

Esa fue una decisión difícil ya que dependo como todos (o casi todos) de su trabajo, pero a la vez tenía que valorar si seguir ejerciendo algo momentáneo me iba a valer la pena que retrase mi curso y empezar un camino en algo que quiero dedicarme de forma profesional. En estos casos es cuando recurrimos a nuestra familia o amigos, buscamos gente de nuestro entorno que nos dé una opinión objetiva. Tuve gente que me apoyó que «tenía que buscar mi bienestar profesional a largo plazo», y otros que como «iba a dejarme el curro que estaba loca que cómo iba a vivir sin hacer nada», que «trabajar hay que trabajar».

Al final aunque nos equivoquemos tenemos que hacer lo que nuestra mente y corazón no lleva hacer. Si nos equivocamos sin duda aprenderemos y si no, entonces sabremos que hay que luchar por lo que se quiere en cualquier aspecto de la vida. Yo a día de hoy creo sin dudarlo que he tomado una buena decisión, al principio da algo de vértigo, es decir, miedo a la incertidumbre, al y que hago ahora, y mis ingresos, y si no trabajo no soy independiente, etc…

Tome la decisión no solo de cortar mi relación laboral, sino que también me decidí a cortar mi laaaarga melena, de años, vamos que lo corte todo, creo que a nivel muy personal me estaba decidiendo a cortar y soltar, empezar con cosas nuevas, incluso cuando me mirara al espejo. Bendita frase de mi peluquera que me dijo «Al final tenemos siempre miedo a lo que no conocemos, pero siempre nos vamos adaptar con lo que tenemos, y nos apañamos seguro»

Ella quizás no se dio cuenta de la magnitud de sus palabras, pero para mi ese momento fue como soltar todos mis miedos y pensar, que coñ… yo quiero esto pues voy hacerlo y voy arrancar.

Cuanta razón, nos apañamos con menos melena, con menos ingresos, con menos comida al dia, mas que la necesaria, con menos caprichos. Siento que he salido de una pequeña zona de confort donde lo tenía todo conocido y controlado.

Conclusión: aunque parezca disparatado, si sientes que algo te falta para ser feliz, TOMA DECISIONES, no siempre implica graaaandes cambios, quizás un pequeño paso ya es una gran decisión, lo importante es darlo. Auuu Cacauu

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.